martes, 28 de febrero de 2012
Déjame decirte que el que no arriesga no gana.
Siéntate y relájate. Piensa en lo feliz que es él, en cómo vive la vida. Que sí, que ya sé que le quieres... piensa en él. Cierra los ojos y recuerda ese día en el que cruzasteis las miradas y te sonrió, sí, ese día tan "inolvidable". Ya sé que no significó nada para él... pero, ¿y qué? para ti sí, y eso es lo que te debería de importar. ¿Que quiere a otra? muy bien por él, a lo mejor tiene la suerte que tú no has tenido y es correspondido, o a lo mejor no. Oye, ¿sabes cuándo una persona es egoísta? cuando piensa en su bienestar y no en el de las personas a las que quiere. Si lo quieres de verdad deberías de alegrarte si la persona a la que quiere le quiere a él igual. JAJAJAJA no. Es completamente al revés. Si lo quieres de verdad deberías de desear con todas tus fuerzas que no sea correspondido, esperar a que olvide y ir a por él sin dudarlo. Eso es el amor, en el amor hay que ser egoísta, si no nunca vas a encontrar a esa persona con la que compartir el resto de tus días.
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